Me despido de mi primer día de escritura. Hace unos días me robaron en la casa que construyo, herramientas caras y que utilizo a menudo. Me sentí hecho mierda, porque no paso por un buen momento económico y las necesito para continuar cuidando la finca. Y al compartir mi pena me he encontrado con mis amigos, que dándome su apoyo y su calor me han mostrado que poseo algo que nadie, nunca, podrá robarme: el amor. Y después de sentir rabia, odio y desconfianza, encontrarme con estos sentimientos me ha hecho sentir vivo, alegre y con fuerzas para continuar.
Y ahora, me voy a dormir.
martes, 22 de diciembre de 2009
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